dilluns, 7 d’agost del 2017

UN REBELDE CON CAUSA


Marlon Brando, Jr. (Omaha, Nebraska, 3 de abril de 1924-Los Ángeles, California, 1 de julio de 2004) fue un actor estadounidense de cine y teatro. Su formación e instrucción teatral fue llevada a cabo por Stella Adler, una de las más prestigiosas profesoras que desarrolló el trabajo de Stanislavski en Nueva York; algunos sábados acudía al Actor's Studio interesado en las clases de Elia Kazan. Se convirtió en actor de teatro a mediados de la década de 1940 y en actor de cine a comienzos de los años 1950. A lo largo de su carrera, recibió múltiples reconocimientos por sus logros artísticos, entre ellos dos premios Óscar —al mejor actor por su trabajo en On the Waterfront en 1954 y por su actuación en El padrino en 1972—, dos Globo de Oro y tres BAFTA.
Se hizo mundialmente conocido en la década de 1950 por sus intervenciones en películas como Un tranvía llamado deseo (1951), Viva Zapata! (1952), Julio César y On the Waterfront (1954), entre otras. Posteriormente su trabajo en el cine pareció perder calidad y a partir de la década de 1970 sus intervenciones comenzaron a ser más esporádicas, si bien recuperó pujanza con filmes hoy míticos como El padrino, El último tango en París (1972) y Apocalypse Now (1979). Su breve papel en Superman (1978) fue muy comentado por los 4 millones de dólares que cobró por diez minutos de aparición en pantalla. Su última película fue The Score (2001). 



Biografía

Primeros años

Nació y creció en Omaha, en el estado de Nebraska, con el nombre de Marlon Brando, al igual que su padre, el productor Marlon Brando, Sr. Su madre era una actriz que trabajaba en teatros locales y significó una importante fuente de inspiración para su hijo. Brando tuvo desde pequeño el don de observar a la gente e imitar sus gestos hasta el extremo. Fue un adolescente rebelde, por lo que fue expulsado de varios colegios. Su padre lo reprimía por ello, pero le animó a buscar su propio camino. Brando se marchó a Nueva York, donde estudió interpretación en la The New School y después en el famoso Actor's Studio.
Terminada su formación, comenzó a trabajar en varios teatros de temporada, hasta que en 1944 consiguió un papel en Broadway en I remember Mamma a la que seguiría Candida, de George Bernard Shaw. En 1946 y antes de hacerse un nombre en el círculo teatral, llamó la atención en una pequeña obra llamada Truckline Cafe. La actuación de Brando fue tan realista que la crítica Pauline Kael llegó a creer que el actor estaba sufriendo un ataque real en el escenario. Pocos años después, se convirtió en una estrella del teatro cuando interpretó la obra de Tennessee Williams Un tranvía llamado deseo, dirigida por Elia Kazan. Brando sabía que Williams estaba realizando entrevistas para elegir los actores para su obra y le hizo una prueba, gracias a la que obtuvo el papel protagonista.




Carrera cinematográfica


Su primera aparición en el cine fue en 1950 en la película The Men, una historia sobre veteranos de guerra que terminaron con alguna discapacidad. Fiel a su método de analizar a los personajes que interpretaba para actuar en consonancia con ellos, Brando pasó un mes en un hospital militar para preparar su papel.


Marlon Brando y Jean Peters en un fotograma del avance de la película de 1952 ¡Viva Zapata!.














El actor interpretó a un soldado herido en batalla, paralizado de cintura para abajo. En este primer filme, logró impresionar con una interpretación sensible e introspectiva. En los primeros años en el cine, Brando manifestó una falta de interés total por las convenciones de la industria cinematográfica, actuando según su propio criterio. Con ello influyó sobre otros actores como James Dean, Paul Newman, y más tarde también Al Pacino, Jack Nicholson y Robert De Niro.
Brando tuvo un éxito mucho mayor cuando actuó en la película de 1951 Un tranvía llamado deseo , basada en la obra teatral que ya había interpretado. En el filme compartió roles con Vivien Leigh, Karl Malden y Kim Hunter. Fue nominado al Óscar como mejor actor principal por esta película, y los tres años siguientes recibió otras tantas nominaciones por su actuación en Viva Zapata, Julio César y On the Waterfront (La ley del silencio). Por esta última Brando ganó el Óscar de Hollywood.
Debido a estos éxitos, la carrera de Brando siguió en ascenso. En los años siguientes intervino en varias películas de géneros diversos, incluido la comedia, como en La casa de té de la luna de agosto, en la que da vida a un japonés que hace de intérprete para las fuerzas de ocupación americanas. Sin embargo, al final de la década de 1960 sus interpretaciones comenzaron a decaer. Brando parecía haber perdido su fuerza expresiva y las pautas que él mismo se había marcado en su trabajo y que tan buen resultado le habían dado.
A pesar de todo, en la década de 1960 trabajó en películas relevantes como Rebelión a bordo donde interpreta a un Fletcher Christian atormentado entre la honra y la decencia superando a la versión anterior de 1935 con Clark Gable. También participó en La jauría humana de Arthur Penn, Reflejos en un ojo dorado de John Huston y La condesa de Hong Kong, dirigida por Charles Chaplin y donde tuvo por pareja a Sophia Loren.





Declive
A comienzos de la década de 1970, la apariencia de Marlon Brando cambió de una figura atlética a una persona con tendencia a la obesidad y aspecto ermitaño, algo decadente, casi irreconocible. Los productores no se interesaban en trabajar con Brando para nuevos roles ni él tampoco se interesaba en hacerlo, salvo que su situación económica le demandara salir a buscar a un agente que lo representara ante los productores o mover su red de contactos, y vivía una vida apartada en su isla privada en Tahití.

Vito Corleone y últimos roles
A principios de los años setenta se le presentó la oportunidad de interpretar al jefe de una familia mafiosa en El Padrino, basado en una novela de Mario Puzo. Fue Brando quien insistió en que se hiciera una prueba filmada del personaje interpretado por él, y se ocupó personalmente del maquillaje. El director Francis Ford Coppola quedó impresionado por Brando caracterizado como Vito Corleone y tuvo que luchar por convencer a los productores para que aceptasen a Brando para este papel.
Por esa interpretación Brando consiguió su segundo Óscar. En esta ocasión Brando rechazó el Óscar, la segunda vez en la historia de Hollywood que un actor hacía esto (la primera vez la había rechazado el actor George C. Scott). En lugar de recoger el premio, Brando envió a la ceremonia a una actriz estadounidense de origen indio llamada Sacheen Littlefeather, que se manifestó en contra del tratamiento que recibía su pueblo en las películas de Hollywood y por los acontecimientos que ocurrían por aquel entonces en Wounded Knee. En apoyo al pronunciamiento de Littlefeather, Brando se manifestó diciendo "Me pareció absurdo ir a la ceremonia de entrega de los premios. Resultaba grotesco festejar a una industria que había difamado y desfigurado sistemáticamente a los indios norteamericanos en el transcurso de seis décadas".
Desde entonces la trayectoria de Brando fue muy irregular. Rodó alguna buena película, como El último tango en París (1972), por la que fue nominado al Óscar. Participó brevemente en otras simplemente por dinero, como Superman (1978); sus honorarios fueron cuatro millones de dólares por un papel de diez minutos (recibió 250 000 dólares por cada día de trabajo). Ganó fama de actor conflictivo y exigente; por ejemplo, en Apocalypse Now (1979), película en la cual interpreta al renegado coronel Kurtz, se negó inicialmente a viajar a Filipinas, a pesar de haber cobrado un adelanto. Cuando el director Francis Ford Coppola logró convencerle, Brando se presentó con la cabeza rasurada y exageradamente gordo, lo que forzó a grabar sus escenas en medio de sombras. Para la secuela de Superman (Superman II, 1980), Brando había grabado varias escenas regresando a su papel de Jor-El pero tras el cambio de director de Donner a Richard Lester, Brando exigió subir sus honorarios por el uso de su imagen, lo que provocó que los productores cambiaran sus escenas y su rol por Susannah York.
Su caracterización como Tomás de Torquemada en Cristóbal Colón: el descubrimiento (1992) fue interesante pero históricamente poco fiel. A pesar de todo, siguió siendo considerado como un gran actor, y aún realizó papeles que muestran una sombra de su anterior gloria. Destaca Don Juan DeMarco (1995), donde interpretó a un veterano psiquiatra a punto de retirarse, al que en cuestiones de amor alecciona su último paciente Johnny Depp, con quien forjó amistad en la vida real. En dicha película tuvo por pareja a Faye Dunaway.
En 2001 apareció en el corto (videoclip) para la canción You rock my world de Michael Jackson, como jefe mafioso al estilo de El Padrino.
Entre 2003 y 2004 (poco antes de su muerte y siendo su último trabajo) prestó su voz para interpretar nuevamente a Vito Corleone, en los diálogos adicionales incorporados en el videojuego del Padrino, publicado (debido a varios retrasos) en 2006, significando un rotundo éxito en ventas.
En 2006, gracias a la tecnología, reapareció como Jor-El, el padre de Superman, en la película Superman Returns. Este mismo año, Richard Donner, director de Superman: The Movie, lleva a cabo un proyecto en que publica las escenas inéditas de Brando, en su papel de Jor-El, en la película Superman 2: The Richard Donner Cut.


Vida privada

Marlon Brando a los 24 años, en 1948.






















Su vida privada fue tormentosa desde la infancia y ha sido relatada con variable fidelidad en múltiples libros. Se cuenta que su madre era emocionalmente inestable (trastornos bipolares) y que el joven Marlon presenció cómo recibía a múltiples hombres que ocasionalmente la maltrataban. Extraordinariamente buen mozo desde niño, Marlon no asumió bien el efecto que su atractivo masculino causaba en la gente, y algunos testimonios no confirmados apuntan a que optó desde edad temprana por castigarse físicamente y descuidarse como respuesta a su apariencia; aunque también la explotó para conseguir papeles, del mismo modo mantuvo muchas amantes ocasionales y fue el padre de al menos 11 hijos.
Brando fue expulsado de la Academia Militar de Shattuck a los 17 años por mal comportamiento. Luego de esto, decidió seguir a su hermana Dorothy a Nueva York, para estudiar teatro con Stella Adler, discípula del director ruso Konstantin Stanislavski.
El temperamento tormentoso de Brando salió a la luz pública cuando se exhibió la terrible relación que sostenía con su dominante e irritante padre, quien nunca le reconoció sus logros actorales, y que fue muy tensa hasta el final de su vida.
Brando estuvo casado en tres ocasiones y tuvo once hijos. Su primer matrimonio, con Anna Kashfi, fue públicamente tormentoso y duró dos años.
El segundo matrimonio fue con Movita Castaneda, pero su relación terminó cuando conoció durante el rodaje del film a quien sería su tercera esposa, Tarita Teriipia, la mujer tahitiana que interpretó a su compañera en Rebelión a bordo (Mutiny on the Bounty), con quien tuvo dos hijos y estuvo unido diez años. A raíz de esa película, Brando se enamoró también de Tahití y adquirió una pequeña isla en el archipiélago en 1966, donde vivía cuando sus obligaciones profesionales se lo permitían. Con Tarita también tuvo problemas de convivencia, a pesar de los esfuerzos extraordinarios de ella por conservar su matrimonio. Tarita, una vez divorciada en 1972, reveló las intimidades matrimoniales de su fracasado matrimonio denostando a su exesposo públicamente como una persona egocéntrica, egoísta, celosa e infiel. Tras la muerte del actor, Tarita publicó un libro biográfico titulado Brando, mi amor y mi tormento.
Participó en muchas actividades en defensa de la situación de los afroamericanos e indígenas norteamericanos durante los años 60, y en algún momento logró codearse con Richard Nixon y con la familia Kennedy.
Es famoso el episodio que protagonizó en la ceremonia de los Óscar de 1973 al negarse a recoger el premio y enviando en su lugar a la ceremonia a una actriz estadounidense de origen indio, Sacheen Littlefeather, que se manifestó en contra del tratamiento que recibía su pueblo en las películas de Hollywood y por los acontecimientos que ocurrían por aquel entonces en Wounded Knee.
En 1990 vivió una de sus más grandes tragedias personales. El novio de la hija procreada con Tarita fue asesinado en la residencia familiar de Mulholland Drive. La situación se convirtió en un circo mediático cuando a Christian (el primogénito nacido de su primer matrimonio) se le acusó de ser el autor material del homicidio. El episodio marcó profundamente a su entorno familiar: Christian fue obligado a cumplir seis años de prisión y su hija Cheyenne se suicidó cinco años más tarde.
Según una biografía titulada Brando en el ocaso, escrita por Patricia Ruiz, Brando pasó sus últimos años al borde de la indigencia viviendo de su seguro social, se transformó en un ermitaño y vendió sus posesiones en Tahití para poder sobrevivir.​
Falleció el 1 de julio del 2004 en Los Ángeles, a los 80 años, a consecuencia de una fibrosis pulmonar.

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Filmografía

Marlon Brando en Un tranvía llamado deseo.
  • The Score (Un golpe maestro) (2001)
  • You Rock My World (vídeo musical) (2001)
  • Free Money (Asalta como puedas) (1998)
  • The Brave (1997)
  • La isla del doctor Moreau (1996)
  • Don Juan DeMarco (1995)
  • Cristóbal Colón: el descubrimiento (1992)
  • The Freshman (El novato) (1990)
  • A Dry White Season (Una árida estación blanca) (1987)
  • The Formula (La fórmula) (1980)
  • Apocalypse Now (1979)
  • Superman (1978)
  • Missouri (The Missouri Breaks) (1976)
  • El último tango en París (Last tango in Paris) (1972)
  • El Padrino (The Godfather) (1972)
  • Los últimos juegos prohibidos (The Nightcomers) (1971)
  • Queimada (1969)
  • The Night of the Following Day (La noche del día siguiente) (1968)
  • Candy (1968)
  • Reflejos en un ojo dorado (Reflections in a Golden Eye) (1967)
  • La condesa de Hong Kong (Countess from Hong Kong) (1967)
  • Sierra prohibida (The Appaloosa) (1966)
  • La jauría humana (The Chase) (1966)
  • Morituri (1965)
  • Dos seductores (Bedtime Story) (1964)
  • Su excelencia el embajador (The Ugly American) (1963)
  • Rebelión a bordo (Mutiny on the Bounty) (1962)
  • El rostro impenetrable, única película en la que además de protagonista, fue director (One-Eyed Jacks) (1961).
  • Piel de serpiente (The Fugitive Kind) (1959)
  • El baile de los malditos (The Young Lions) (1958)
  • Sayonara (1957)
  • La casa de té de la luna de agosto (The Teahouse of the August Moon) (1956)
  • Ellos y ellas (Guys and Dolls) (1955)
  • Desirée (1954)
  • La ley del silencio (On the Waterfront) (1954)
  • Salvaje (The wild one) (1954)
  • Julio César (1953)
  • ¡Viva Zapata! (1952)
  • Un tranvía llamado deseo (An Streetcar Named Desire) (1951)
  • Hombres (The men) (1950)







Premios

Premios Óscar

AñoCategoríaPelículaResultado
1951Mejor actorUn tranvía llamado DeseoNominado
1952Mejor actor¡Viva Zapata!Nominado
1953Mejor actorJulio CésarNominado
1954Mejor actorOn the WaterfrontGanador
1957Mejor actorSayonaraNominado
1972Mejor actorEl padrinoGanador
1973Mejor actorEl último tango en ParísNominado
1989Mejor actor de repartoUna árida estación blancaNominado


Premios Globo de Oro

AñoCategoríaPelículaResultado
1954Mejor actor - DramaOn the WaterfrontGanador
1957Mejor actor - Comedia o musicalThe Teahouse of the August MoonNominado
1958Mejor actor - DramaSayonaraNominado
1964Mejor actor - DramaThe Ugly AmericanNominado
1972Mejor actor - DramaEl padrinoGanador
1990Mejor actor de repartoUna árida estación blancaNominado


Premios BAFTA

AñoCategoríaPelículaResultado
1953Mejor actor extranjero¡Viva Zapata!Ganador
1954Mejor actor extranjeroJulio CésarGanador
1955Mejor actor extranjeroOn the WaterfrontGanador
1958Mejor actorThe Young LionsNominado
1972Mejor actorThe NightcomersNominado
1973Mejor actorEl padrinoNominado
1974Mejor actorEl último tango en ParísNominado
1990Mejor actor de repartoUna árida estación blancaNominado


Festival de Tokio

AñoCategoríaPelículaResultado
1989Mejor actorUna árida estación blancaGanador





dilluns, 24 de juliol del 2017

UN GRAN ARTISTA DEL BARROCO ITALIANO


Michelangelo Merisi da Caravaggio (Milán, 29 de septiembre de 1571-Porto Ércole, 18 de julio de 1610) fue un pintor italiano activo en Roma, Nápoles, Malta y Sicilia entre los años de 1593 y 1610. Es considerado como el primer gran exponente de la pintura del Barroco.





Introducción

Después de varios años de trabajo, Caravaggio pasó de una ciudad a otra sirviendo a varios señores importantes. Es una persona trabajadora, pero a la vez orgullosa, terca y siempre dispuesta a participar en una discusión o a enfrascarse en una pelea, por lo que es difícil llevarse bien con él.
Floris Claes van Dijk.​
Salvo en sus principios, Caravaggio produjo mayoritariamente pinturas religiosas. Sin embargo, a menudo escandalizaba y sus lienzos eran rechazados por sus clientes. Dos de los reproches habituales eran el realismo de sus figuras religiosas rozando el naturalismo temprano, así como la elección de sus modelos entre la gente de más baja condición. ​En lugar de buscar bellas figuras etéreas para representar los actos y personajes de la Biblia, Caravaggio prefería escoger a sus modelos de entre el pueblo: prostitutas, chicos de la calle o mendigos posaron a menudo para los personajes de sus cuadros. Para La Flagelación, compuso una coreografía de cuerpos en claroscuro con un Cristo en movimiento de total abandono y de una belleza carismática. Para el San Juan Bautista con el carnero, muestra a un jovenzuelo de mirada provocativa y en posición lasciva —se decía que el modelo era uno de sus amantes—.​La posición de la Iglesia al respecto da testimonio de cierta esquizofrenia:por una parte, este tipo de vulgarización de la religión le interesa mucho en una época en la que la Contrarreforma se extiende por la Italia católica, con el fin de mostrarse bajo una apariencia humana en contraste con la austeridad pregonada por el protestantismo; por otra parte, la representación de los santos bajo rasgos vulgares de golfos salidos de los bajos fondos fue juzgado incompatible con los valores de pureza y de santidad quasiaristocráticos que transmitía la Iglesia de aquella época.​Este sentimiento se reforzó por la elección de Caravaggio de preocuparse enormemente por el realismo en la ejecución de sus figuras: rechazaba corregir las imperfecciones de sus modelos para representarlos más «bellos» o de un modo más acorde a las visiones que la Iglesia tiene de sus santos. Por ejemplo, la primera versión de su San Mateo y el ángel fue rechazada no sólo por la sensualidad del ángel, que fue juzgada como trivial, sino también por la suciedad de los pies del santo, minuciosamente reproducida del modelo.​La pintura de Caravaggio que causaría el mayor escándalo a los ojos de la Iglesia fue La muerte de la Virgen, por la representación tan realista del cuerpo de la Virgen María con el vientre hinchado —acompañado de sulfurosos rumores según los cuales el modelo habría sido el cadáver de una prostituta encinta ahogada en el Tíber—. Así, la consideración de la Iglesia católica hacia Caravaggio y sus cuadros oscilará de un extremo a otro de su carrera entre el acogimiento entusiasta y el rechazo absoluto. El pintor encontrará en ella sus mayores protectores —como el cardenal Del Monte— así como a sus más grandes enemigos.
En 1606 asesinó a un hombre durante una reyerta, por lo que huyó de Roma pues las autoridades habían puesto precio a su cabeza. En 1608 se vio nuevamente envuelto en otra riña, lo que se repitió más tarde en Nápoles hacia 1609, ocasionado posiblemente por un atentado en su contra, realizado por sus enemigos. Tras estos incidentes, su carrera fue decayendo, lo que le ocasionó una depresión que degeneró en su muerte dos años más tarde.​ La Contrarreforma motivó la necesidad de crear más iglesias para difundir la doctrina, por lo que las pinturas fueron imprescindibles para su decoración. La Contrarreforma necesitaba buscar un nuevo arte que expresase de mejor forma la doctrina católica en contraposición al protestantismo. Tomando como base las reglas del manierismo, Caravaggio creó una nueva forma de naturalismo, en la que combinó figuras cerradas con la observación física, dramática y teatral de los objetos, a lo que sumó el aprovechamiento del claroscuro, es decir, el uso de luces y sombras.​
En su tiempo Caravaggio fue famoso, apreciado, reconocido y además ejerció gran influencia sobre sus contemporáneos. Sin embargo, en siglos posteriores su fama fue eclipsada por otros pintores de su época como Poussin, Rubens o Rembrandt, si bien todos ellos acusaron su influencia en mayor o menor medida. Sin embargo, no sería hasta el siglo XX cuando su figura recobrara importancia al estudiarse nuevamente el arte barroco italiano. Desde el estudio del barroco, se pudo apreciar nuevamente al manierismo, y con él a Caravaggio. Andre Berne-Joffroy, secretario de Paul Valéry, dijo acerca del artista italiano: «Caravaggio comenzó con su arte algo simple, la pintura moderna».


Biografía


Primeros años (1571-1592)


Caravaggio nació en Milán,​ donde su padre, Fermo Merisi, trabajaba como administrador y arquitecto decorador del Marqués de Caravaggio, ciudad de la que más tarde tomaría el nombre. Su madre Lucía Aratori provenía de una familia adinerada del mismo lugar. En 1576 la familia se mudó a Caravaggio debido a la peste que azotó Milán. El padre de Caravaggio falleció en 1577. La cercanía con las familias Colonna y Sforza ayudó más tarde a Caravaggio en su carrera.​
En 1584 entró a trabajar como aprendiz del pintor lombardo Simone Peterzano, quien fue descrito en el contrato como pupilo de Tiziano. Tras concluir su aprendizaje comenzó a moverse en el circuito Milán-Caravaggio, y probablemente visitó Venecia, donde debió conocer las obras de Giorgione (las que Caravaggio fue acusado de copiar) y de Tiziano. Su familia le mostró el patrimonio artístico y cultural de Milán, su ciudad natal, donde tuvo la oportunidad de conocer la obra La última cena de Leonardo da Vinci. El arte milanés era, en sus propias palabras, «un estilo en el que valoraba "la simplicidad y la atención al detalle naturalista", y que estaba más próximo al naturalismo de Alemania que a la formalidad y la grandeza del manierismo romano».



Roma (1592-1600)



La crucifixión de San Pedro, 1601. Cappella Cerasi, Santa Maria del Popolo, Roma.

















Hacia mediados de 1592 Caravaggio llegó a Roma, «desnudo y extremadamente necesitado, sin una dirección fija y sin provisiones... además corto de dinero».​ Pocos meses después comenzó el trabajo exitoso que no concluiría hasta dejar Roma. Contactó con Giuseppe Cesari, pintor de cámara de Clemente VIII, «pintor de flores y frutos», quien le ofreció trabajo en su taller de pintura. Caravaggio pintó varios cuadros durante esa época, entre los que se incluyen Muchacho pelando fruta (su primera pintura conocida), Cesto con frutas y Baco, supuestamente un autorretrato realizado tras una convalecencia posterior a su salida del taller de Cesari.
Estas tres obras demuestran una particularidad física —un aspecto de su realismo—, por el cual Caravaggio adquirió renombre: las frutas de la canasta en Cesto de frutas fueron analizadas por un profesor de horticultura, quien logró descubrir cultivos particulares en el cuadro: «una gran hoja de higuera, con una mancha causada por un hongo, que parece ser antracnosis».​
Caravaggio abandonó el taller de Cesari en enero de 1594, decidido a abrirse paso por su propia mano. Su fortuna económica estaba en su punto más bajo pero fue entonces cuando comenzó a forjar importantes amistades, como el pintor Próspero Orsi, el arquitecto Onorio Longhi y el joven siciliano Mario Minniti. Orsi, establecido en las altas esferas de la ciudad, le introdujo con los grandes coleccionistas; Longhi, más hostil, le llevó al mundo de las peleas callejeras romanas, mientras que Minniti le sirvió de modelo y años más tarde fue su ayudante en Sicilia.


Niño con un cesto de frutas, h. 1593. Óleo sobre lienzo, 67 x 53 cm. Galería Borghese, Roma.















La buenaventura es su primera composición con más de una figura, en la que muestra a Mario engañado por una niña gitana. Este tema fue un poco nuevo para la sociedad romana y además demostró una increíble influencia sobre el arte italiano, pero eso ocurrió en el futuro pues en su época Caravaggio lo vendió por una pequeña suma de liras. Los jugadores de cartas —que muestra otra poco sofisticada forma en que un chico cae en la trampa de los jugadores de cartas— es psicológicamente más compleja que sus anteriores obras y por ello fue considerada como su primera obra maestra. Al igual que La buenaventura, fue inmensamente popular, y de ella sobreviven alrededor de cincuenta copias. Más importante aún, fue atraída por el patronato del cardenal Francesco María Del Monte, en Roma. Para el cardenal y su círculo amante del arte, Caravaggio ejecutó un gran número de obras de cámara, como Los músicos, Apolo tocando el laúd, una copia de su Baco y una alegoría realista, Chico mordido por una lagartija, en la que Mario destaca como modelo. La posibilidad de un ambiente homoerótico de esas pinturas ha sido centro de disputas entre los estudiosos de su figura, desde que esta teoría fue planteada a mitad del siglo XX.

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Los jugadores de cartas, h. 1594. Óleo sobre lienzo, 107 x 99 cm. Museo de Arte Kimbell, Fort Worth, Texas.
Caravaggio adquiere una nueva forma de realismo, pues por primera vez le son encargados trabajos religiosos. La Contrarreforma necesitaba adornar sus vistosos templos, y Caravaggio fue uno de los comisionados para ilustrar sus nuevos templos. La primera de estas pinturas fue Magdalena Penitente, en la que muestra a la pecadora bíblica abandonando su vida de cortesana y sentándose a llorar en el piso, mientras sus joyas se encuentran tiradas a su alrededor. «No parece una pintura religiosa del todo, ¿una chica sentándose a llorar en el piso mientras seca su cabello? ¿Dónde queda el sufrimiento, la redención, la promesa de salvación?».​ Esto es entendido a la manera lombarda, no tan histriónicamente como los romanos. Este estilo de pinturas fue repetido en sus siguientes trabajos, también eclesiásticos: San Francisco de Asís en meditación, San Francisco de Asís en éxtasis, Los músicos, Descanso en la huida a Egipto, Marta y María Magdalena y David con la cabeza de Goliat. Al ser presentados públicamente, estos cuadros catapultaron la fama de Caravaggio en el pueblo y en el gremio artístico. Pero esta reputación dependía totalmente de los encargos públicos, que eran necesarios para mantener satisfecha a la Iglesia.


El más famoso pintor de Roma (1600-1606)



La vocación de San Mateo. Óleo sobre lienzo, h. 1599-1600. Capilla Contarelli, San Luis de los Franceses, Roma.
En 1599, presumiblemente bajo la influencia del cardenal Del Monte, Caravaggio fue contratado para decorar la Capilla Contarelli, en la iglesia romana de San Luis de los Franceses. Los dos trabajos hechos para este encargo fueron: El martirio de San Mateo, y La vocación de San Mateo, entregados en 1600. El tenebrismo se mostró una vez más en estos trabajos, aumentando el claroscuro y un realismo barroco muy emocional. Este claroscuro se realizaba mediante el contraste de luces proyectadas sobre los elementos de la obra, otorgándole mayor importancia a unos sobre otros. De ahí que mediante esta técnica le aplicase cierta esencia tenebrosa a la obra. Fue criticado por su excesivo realismo y por no usar dibujos preparatorios. Mientras que algunos de los pintores italianos aclamaron a Caravaggio por estas obras, que lo encumbraban, siempre desde su punto de vista, como maestro del arte religioso italiano: «Los pintores romanos de la época fueron sorprendidos grandemente por estas pinturas, principalmente los jóvenes. Estos se reunieron en un círculo en torno al pintor, aclamándole como el mejor artista de la naturaleza y considerando su obra como un milagro. ​En La vocación de San Mateo, Caravaggio muestra un haz de luz entrando por una ventana, que expresa simbólicamente la conversión de Leví en Mateo. Otras alegorías a la redención del cobrador de impuestos son la bisagra de la puerta sostenida por los ángeles, a partir de nubes u otros artefactos.


Muerte de la Virgen (Caravaggio)(1601-1606). Óleo sobre lienzo, 396 x 245 cm. Museo del Louvre, París.





















Caravaggio siguió haciendo durante algún tiempo encargos religiosos, en los que destacaba la muerte en figuras grotescas de martirios, decapitaciones y asesinatos. Para la mayoría de la gente romana, estas obras aumentaron la popularidad del pintor, mientras que para algunas personas les parecía violento y sin el verdadero sentido de la doctrina católica, por lo que Caravaggio debió rehacer algunas pinturas sin el sentido violento característico de su obra. La esencia del problema consistía en que Caravaggio tenía una forma bastante explícita de representar el dramatismo, visto muchas veces como vulgar.​ Justo en ese año surgió el primer gran escándalo de su carrera: Caravaggio debía pintar a San Mateo inspirado para escribir su evangelio, junto a un ángel que supuestamente le dictaría las divinas enseñanzas. Pero Caravaggio, joven y sin experiencia en trabajos religiosos, representó al santo como un hombre viejo, parecido a un jornalero, con la frente arrugada y sosteniendo torpemente el libro, como si estuviese cansado. El ángel fue pintado como un adolescente, casi niño, que llevaba la mano de Mateo cual maestro que enseña a escribir al alumno. Como era de esperarse, la obra fue rechazada por el clero y el pueblo, por considerarla una falta de respeto hacia el santo. Caravaggio debió pintarla de nuevo, ateniéndose a los cánones más ortodoxos de la pintura sacra. El primer cuadro se conservó, hasta que fue destruido en el siglo XX.​De forma similar, La conversión de San Pablo tampoco fue aceptada, pero otra versión pictórica del mismo tema bíblico, (La conversión de San Pablo en el camino a Damasco), sí lo fue. La primera mostraba al santo empequeñecido ante el caballo, lo que no gustó al pueblo de Roma. Un soldado y Caravaggio discutieron bruscamente por este tema: «¿Por qué has puesto al caballo en medio y a San Pablo en el suelo. ¿Es acaso el caballo Dios? ¿Por qué?», a lo que Caravaggio respondió: «No, pero el animal está en el centro de la luz de Dios».​

Otros trabajos incluyen El entierro de Cristo, la Madonna de Loreto (también conocida como Madonna de los peregrinos), Madonna con el niño y Santa Ana y la Muerte de la Virgen. Las últimas dos pinturas atestiguaron, de forma especial, un recibimiento poco cálido entre el pueblo de Roma. La Madonna con el niño y Santa Ana, conocida como Madonna dei palafrenieri fue pintada para un pequeño altar de la Basílica de San Pedro, sólo permaneció en su lugar dos días, y fue retirada. El secretario de un cardenal escribió al respecto: «En esta pintura todo es vulgaridad, sacrilegio y disgusto. Una cosa puedo decir, es un trabajo hecho por un pintor que no pinta bien, con un espíritu oscuro y que ha estado alejado de Dios durante mucho tiempo, y también de cualquier otra cosa buena». La muerte de la virgen, le fue encargada a Caravaggio por un acaudalado jurista, quien pensaba ubicar el cuadro en su capilla personal, mantenida por carmelitas. Estos rechazaron terminantemente el cuadro en 1606, y el contemporáneo de Caravaggio, Giulio Mancini recuerda que el hecho que motivó tal rechazo fue que el pintor usó a una reconocida prostituta como modelo para la Virgen;​ Giovanni Baglione, otro contemporáneo, relata que otro punto por el que la obra no obtuvo aceptación fue que la virgen tenía las piernas desnudas​ —un problema de decoro en cualquier caso—. John Gash, estudioso de Caravaggio, sugiere que el problema para los carmelitas era que tenían una visión más teológica que estética, y que por ello Caravaggio falló al plasmar de manera errónea la doctrina de la Asunción de María, en específico la idea de que la Madre de Dios no murió en forma ordinaria sino que fue llevada al cielo. El reemplazo para el altar fue hecho por uno de los más conspicuos discípulos de Caravaggio, Carlo Saraceni, en la que mostraba a la Virgen viva y sentada, al igual que Caravaggio, pero en actitud casi moribunda. Nuevamente rechazada, en el trabajo que la sustituyó la Virgen ya se veía siendo llevada al cielo por ángeles. La muerte de la Virgen, fue comprada por el Duque de Mantua por consejo de Rubens, como un obsequio para el monarca Carlos I de Inglaterra. Finalmente entró en la corte francesa en 1671.

El amor victorioso (1602-1603). Óleo sobre lienzo. 156 x 113 cm. Gemäldegalerie, Berlín. Caravaggio muestra a Cupido por encima de todos los poderes terrenales: guerra, música, ciencia, gobierno.
Una de las pocas pinturas de carácter secular y no religioso de aquella época fue El triunfo del amor, pintada en 1602 para Vincenzo Giustiniani, miembro del círculo social del cardenal Del Monte. En un diario que data del siglo XVII, el modelo es llamado «Cecco», en italiano, diminutivo de Francesco. Posiblemente se trató de Francesco Boneri, artista italiano activo entre 1610 y 1625, y conocido popularmente como Cecco del Caravaggio.​ La obra muestra a un Cupido desnudo, cargando un arco y unas flechas, mientras pisotea los símbolos de las artes, las ciencias y el gobierno. El modelo está desvestido, y es difícil aceptar que se trate de uno de sus siervos. El punto culminante que relaciona esta pintura con las religiosas es la intensa ambigüedad con la que el pintor maneja los modelos de diferentes posturas, ya sea sacra o profana.










Exilio y muerte (1606-1610)


Siete obras de misericordia (1607). Óleo sobre lienzo, 390 x 260 cm. Pio Monte della Misericordia, Nápoles.
San Jerónimo escribiendo, La Valeta, Malta (1608).
La flagelación de Cristo(1607). Óleo sobre lienzo, 286 x 213 cm. Museo de Capodimonte, Nápoles.
Caravaggio tuvo una vida tumultuosa. Con una gran capacidad de enfrascarse en riñas, muchas de ellas fueron en los mismos lugares e incluso se le llegó a procesar por esto. La noche del 29 de mayo de 1606 mató, probablemente por accidente, a un hombre llamado Ranuccio Tomassoni.​ Anteriormente, sus mecenas le protegieron de posibles acciones judiciales en su contra motivadas por riñas, pero esta vez fue diferente.
Con una orden de aprehensión a sus espaldas y fuera de la ley, Caravaggio huyó a Nápoles. Allí, bajo la protección de los Colonna, la autoridad romana veía mermado su poder. Pronto se convirtió en la estrella de la pintura napolitana. En esta etapa realizó Siete obras de misericordia y la Madonna del Rosario, entre otros.


























El cuadro de la “misericordia“ es el retablo del altar mayor de la iglesia que se encuentra en la "Pio Monte della Misericordia" en Nápoles. Los "siete obras de misericordia corporales" se juntan en una única composición . En la parte superior de la pintura, contemplando toda la escena que tiene lugar en la parte inferior, está la Virgen con el Niño acompañado por dos ángeles. En cuanto a los agudos contrastes del claroscuro, se puede interpretar la luz brillante de Caravaggio como una metáfora de la misericordia, que “ayuda al público a buscarla en sus propias vidas”.
Luego de este suceso, Caravaggio permaneció unos meses más en Nápoles y finalmente marchó a Malta, sede de los Caballeros de Malta. Se piensa que su viaje fue patrocinado por Alof de Wignacourt, Gran Maestre de la Orden, quien colaboró al indulto del pintor en el caso Tomassoni. De Wignacourt estaba tan satisfecho con el trabajo del pintor que le propuso como caballero de la Orden. Uno de sus biógrafos, Bellori, señala que Caravaggio estaba contento con su nueva distinción. Además, se le nombró pintor general de la misma.
Los principales trabajos de esta época fueron La decapitación de San Juan Bautista (la única pintura de Caravaggio con su firma) y Retrato del gran maestre de la Orden de Malta Alof de Wignacourt, así como retratos de otros caballeros de la Orden. Las circunstancias que rodean un nuevo y brusco cambio de fortuna del pintor no han sido reveladas del todo, pero se señala que se debió a una riña callejera en la que una casa resultó con serios daños y un caballero fue herido de gravedad.​ El 1 de diciembre de 1608 fue expulsado de la Orden por «faltas a la moral y ser un miembro non grato».​
Luego de su huida de Malta, Caravaggio se asentó en Sicilia, con el apoyo de su viejo amigo y discípulo Mario Minniti, quien ahora estaba casado y vivía en Siracusa. Juntos realizaron una gira de trabajo por Siracusa, Mesina y la ciudad capital, Palermo. En esos años Caravaggio continuó realizando trabajos bien pagados, como La sepultura de Santa Lucía, La resurrección de Lázaro y La adoración de los pastores. Su estilo siguió evolucionando, con la particularidad de que ahora se mostraban en sus cuadros figuras aisladas ante un enorme vacío. «Sus grandes obras sicilianas demuestran sombras aisladas. Al contrario de opacar pobremente a los personajes, la obra sugiere temores y fragilidades del hombre, a la vez que transmite la belleza y sencillez de los humildes, mansos y sencillos, que recibirán por herencia la tierra».​ Las críticas contemporáneas han definido al Caravaggio de esa época como hosco e insociable, que dormía armado y estaba inseguro de su suerte. Su vida se vio muchas veces reflejada en su obra, la de ese tiempo es burlona y satírica, especialmente con los pintores locales.

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La resurrección de Lázaro(1609). Museo Nacional, Mesina.
















Después de nueve meses en Sicilia, Caravaggio regresó a Nápoles. De acuerdo a una de sus más recientes biografías, en Nápoles estaba a salvo del acecho de sus enemigos, bajo la protección de los Colonna. Además, ya había obtenido perdón, gracias al nuevo papa, el cardenal Camilo Borghese (posteriormente Paulo V) y pudo regresar a Roma.​ En Nápoles realizó La negación de San Pedro y El martirio de Santa Úrsula, su última pintura. Nuevamente, el estilo de Caravaggio evolucionaba. En El martirio de Santa Úrsula la santa atraviesa uno de los momentos de mayor intensidad, acción y drama en su martirio, cuando la flecha disparada por el rey de los hunos, la hiere en sus senos. Todo esto diferencia especialmente el cuadro de otros, caracterizados por la inmovilidad de sus modelos. La vivacidad del cuadro abrió una nueva etapa en la carrera del pintor.


El martirio de Santa Úrsula (1610). Óleo sobre lienzo, 140.5 x 170.5 cm. Palacio Zevallos Stigliano, Nápoles.
La negación de San Pedro (1610). Óleo sobre lienzo, 94 x 125 cm. Museo Metropolitano de Arte, Nueva York.














En Nápoles fue víctima de un intento de asesinato, por personas desconocidas. Primeramente hubo rumores en Roma acerca de «la muerte del famoso artista Caravaggio» y más tarde se supo que había salvado la vida, pero tuvo serias heridas que le desfiguraron el rostro. Al recuperarse pintó Salomé sostiene la cabeza de Juan el Bautista, mostrando su propia cabeza en el plato, obra enviada a Wignacourt para conseguir el perdón.
En ese mismo tiempo pintó David con la cabeza de Goliat, mostrando al joven David con un aura de tristeza al mirar la cabeza del vencido gigante Goliat, algo repetitivo en la obra caravaggista. Este cuadro le fue enviado al cardenal Scipione Borghese, sobrino del Papa, conocido por su falta de escrúpulos y por sus mecenazgos. Algunos críticos consideran a David con la cabeza de Goliat, como un pago de Caravaggio por la ayuda prestada por Borghese para obtener el perdón papal. ​Una de sus obras más conocidas de la época es La negación de San Pedro. En el claroscuro de esta pintura, una mujer señala con sus dedos a Pedro, mientras que un soldado completa el trío. De esta manera, Caravaggio representó simbólicamente las tres negaciones de Pedro hacia Cristo. En el verano de 1610 tomó un barco rumbo a Roma para poder ser indultado, lo que consiguió gracias a sus influyentes amistades romanas.​ Los extraños sucesos acontecidos en Roma fueron objeto de muchas suspicacias populares. El 28 de julio un «avviso» (periódico privado de Roma para la corte de Urbino) anunció que Caravaggio había muerto. Algunos días más tarde otro «avviso» afirmó que el pintor había muerto de fiebre en Porto Ércole. Las confusiones generadas por el segundo aviso fueron tan grandes que nunca se supo a ciencia cierta la verdad, pero el cuerpo no se encontró.​ Un poeta, amigo íntimo del pintor, dio como fecha de su muerte el 18 de julio, víctima de fiebre en Porto Ércole,​ cerca de Grosseto, en Toscana.