dimecres, 5 de juliol del 2017

UNA DE LAS PRIMERAS REINAS DE LA HISTORIA


Cleopatra Filopátor Nea Thea o Cleopatra VII (en griego, Κλεοπάτρα Φιλοπάτωρ; c. 69-30 a. C.) fue la última reina del Antiguo Egipto y de la dinastía ptolemaica, también llamada Lágida, fundada por Ptolomeo I Sóter, un general de Alejandro Magno. Fue la última del llamado periodo helenístico de Egipto.



Biografía

Cleopatra era probablemente hija de Cleopatra V Trifena y de Ptolomeo XII Auletes, de quien heredó el trono en el año 51 a. C., cuando tenía 17 años, junto con su hermano Ptolomeo XIII, de solo 12, quien sería además su esposo (hecho frecuente en los matrimonios regios ptolemaicos). A Cleopatra se le ha atribuido una belleza excepcional; sin embargo, grabados y dibujos hallados dan testimonio de que su encanto radicaba en su personalidad más que en su aspecto físico.

Comienzos del reinado

El padre de Cleopatra, Ptolomeo XII, conocido como "Auletes", era un soberano nada querido por su pueblo por la despreocupación que mostraba ante los graves problemas que asolaban a Egipto, por su manifiesta corrupción y por ser más amante de las fiestas que de las cuestiones de Estado. Conseguía mantenerse en el trono gracias a la ayuda romana que recibía merced a sus continuos sobornos y promesas de tributos diversos.
Roma estaba encantada de «ayudar» a Ptolomeo XII porque Egipto era para el Imperio una presa muy tentadora y hacía tiempo que tenía los ojos puestos en el oro de ese país. En cada conflicto, Roma se prestaba gustosa como árbitro. En el año 58 a. C., con ocasión de un levantamiento popular, Ptolomeo, exiliado por su hija Berenice, se desplazó a Roma en busca de ayuda militar para sofocarlo. Quedaron como regentes del país su esposa Cleopatra y su hija mayor Berenice IV, quienes gobernaron durante un año hasta que Cleopatra murió. Los alejandrinos colocaron en el trono como única reina a Berenice IV y enviaron una delegación a Roma para que ésta arbitrase en el conflicto que enfrentaba a padre e hija.
Ptolomeo XII consiguió el apoyo de Roma luego de haber pagado a Pompeyo una gran suma de dinero y prometerle que durante años le pagaría tributos. Consiguió derrotar al ejército de Archelaus, segundo marido de Berenice IV, y fue devuelto al trono. Uno de sus primeros actos fue mandar ejecutar a su hija Berenice, era el año 55 a. C.
Estatua de basalto negro de Cleopatra VII. Museo del Hermitage. San Petersburgo, Rusia.
Ptolomeo XII Auletes reinó desde ese día hasta su muerte en el año 51 a. C; dejándole el trono a su hija Cleopatra VII Filópator y a su hijo Ptolomeo XIII Dioniso II (51-47 a. C.), que contaba aproximadamente con doce años, con quien ella tuvo que casarse por testamento de su padre. Ptolomeo XII dejó como tutor de ambos al regente de Roma, que en ese momento era Pompeyo, quien debía hacer cumplir el testamento y casar a los hermanos. Claro que esta unión era puramente legal, ya que según se dice Cleopatra, extremadamente inteligente y ambiciosa, dejaba fuera de todas las decisiones a su hermano.
Cleopatra tenía varios hermanos: Berenice IV, de la que ya se ha hablado, y Cleopatra VI como hermanas mayores —esta última desapareció no se sabe cómo durante el reinado de su hermana Berenice—, una hermana menor llamada Arsínoe IV y dos hermanos menores llamados Ptolomeo XIII y Ptolomeo XIV, con los que se casó sucesivamente, según la ley de los lágidas, a cuya dinastía pertenecían, y que permitía el matrimonio entre hermanos. La educación de todos ellos fue puramente griega, según costumbre ptolemaica. Cleopatra fue la primera de esta dinastía que aprendió a hablar el idioma egipcio; pero no solo conocía este idioma, sino también griego, hebreo, sirio y arameo y quizás latín. Fue instruida así mismo en los campos de la literatura, música, ciencias políticas, matemáticas, astronomía y medicina. Además tenía fama de poseer modales dulces y refinados y una sugerente voz, cosas que hacían de ella una mujer muy seductora según Plutarco. }}
Entre el 50 y el 49 a. C. los campesinos sufrieron graves hambrunas, se rebelaban y se unían a bandas de forajidos que causaban grandes males; la moneda egipcia se debilitaba y la lenta burocracia entorpecía la recuperación: el país dependía cada vez más de Roma. Además, en su propio entorno familiar tampoco iban bien las cosas. Su hermana menor Arsinoe, en desacuerdo con su política de ayuda a los romanos en señal de buena voluntad, aspiraba al trono y pronto surgieron las desavenencias también con su hermano-esposo. Ptolomeo XIII, muy joven y manipulable, era prácticamente manejado por tres consejeros muy hostiles a ella: el eunuco llamado Potino, el general Aquilas y el retórico Teodoto. Por consejo de ellos en 48 a. C. expulsó a su hermana del trono derrocándola con un comando dirigido por sus consejeros Potino y Aquilas. Y la obligó al exilio eligiendo ella Siria. Desde esta región Cleopatra pretendió recuperar el poder, reuniendo un buen ejército para este fin, aunque no lo logró.







Cayo Julio César


Roma también estaba en guerra civil y ese mismo año Pompeyo huyó a Egipto buscando refugio —donde creyó que sería bien recibido por el faraón Ptolomeo XIII— tras su derrota en Farsalia a manos de Julio César, a quien se había enfrentado en un intento de quitarle el poder. A su llegada el faraón ordenó asesinarle, por consejo de Potino, pensando obtener así el consiguiente apoyo de César que le permitiera vencer al bando de Cleopatra. Sin embargo, al general romano, que arribó a Alejandría unos días más tarde en persecución de su rival, no le agradó la decisión, pues su intención era capturarle con vida o quizás incluso perdonarle. Y lloró ante la cabeza cortada de su amigo y rival, que se le presentaba. Fue un mal comienzo para las relaciones de César y el soberano egipcio.
Aun así, César quería solucionar, en calidad de testamentario de Ptolomeo XII Aulettes, el conflicto que enfrentaba a los dos hermanos y esposos Cleopatra VII y Ptolomeo XIII y convocó a las dos partes. Ptolomeo, aconsejado de nuevo por el eunuco Potino, regresó inmediatamente a Alejandría. Cleopatra envió antes varios emisarios para asegurarse de las intenciones de César. Al final aceptó ir a Alejandría, pero lo hizo en secreto y de noche, pues desconfiaba de los espías de su hermano. Cleopatra consiguió acceder (burlando el control de los partidarios de su hermano) hasta el palacio real en el que se aposentaba César para persuadirle de que tomara partido por ella. Pasaron la noche juntos (pensando quizás Cleopatra que, si enamoraba a César, ya no tendría que temer una invasión por parte de los romanos, hecho supuesto pero no demostrado). El general hizo acudir a Ptolomeo a sus aposentos, pero éste, comprendiendo la situación, rechazó la propuesta de reconciliación. Decidió huir y corrió la voz de que había sido traicionado en un intento de levantar a los alejandrinos contra la pareja. Pero pronto fue capturado por los soldados romanos. Para evitar el motín que se avecinaba, César leyó ante el pueblo el testamento de Ptolomeo XII Auletes, del que se presentó como albacea e hizo promesas más o menos convenientes a cada uno. Finalmente se celebró el acuerdo entre los tres con un gran banquete, quedando el mapa político como sigue: César da a Ptolomeo XIII la isla de Creta y a Ptolomeo XIV y Arsinoe IV Chipre. Arsinoe considera que ella debería reinar en Egipto y se une a la causa de su hermano.
Entonces, César se instaló en Alejandría, donde llevaba una vida tranquila y culturalmente activa, además de obtener la alianza de la reina Cleopatra. Ésta recuperó el trono, protegida por su aliado romano, y Ptolomeo XIII residía cerca de ellos aunque más como rehén que como soberano. Sin embargo, no se estuvo quieto. Junto a su hermana Arsinoe y su consejero Potino, llevó a cabo una guerra de intrigas que acabaron por provocar la animosidad de los alejandrinos hacia los dos amantes. El pueblo ya podía aceptar un ataque a los soldados romanos aprovechando además su aislamiento, y así lo ordenó Ptolomeo a Aquilas quien, desde Pelusio, marchó sobre Alejandría al frente de 20 000 soldados y 2000 jinetes y rodearon la ciudad. Es entonces cuando la guerra entre Cleopatra y Ptolomeo se transformó en la guerra de Arsinoe IV y Ptolomeo XIII contra César. César y Cleopatra VII resistieron el asedio al palacio real de Alejandría, donde retenían a Ptolomeo XIII, hasta que la llegada de refuerzos les permitió contraatacar y lograr la victoria final.
En uno de los combates, el ejército de Aquilas intentó apoderarse del Gran Puerto de la ciudad, donde estaban anclados 72 navíos de guerra egipcios y 50 trirremes romanos. Para evitar que cayeran en sus manos, César prefirió quemar dichas naves, provocando un gran incendio que alcanzó la ciudad, y el resultado final fue la pérdida de muchos e importantes edificios, pero es falso que uno de ellos fuese el famoso Museo con su Biblioteca. Ardieron barcos con 40 000 rollos de papiro, pero la Biblioteca siguió existiendo durante todo el periodo romano y fue favorecida por los emperadores hasta la fundación de Constantinopla.
La guerra duró largos meses. El eunuco Potino fue tomado como rehén y más adelante ejecutado por haber intentado, en su cautiverio, envenenar a César. Arsinoe logró huir de palacio y llegar al campamento de Aquilas, con su padre putativo, el eunuco Ganímedes, que se puso al frente del ejército después de ejecutar a su aliado Aquilas, y fue proclamada reina de Egipto por los soldados. Después de que los alejandrinos ganaran una de las batallas, pero no la guerra, éstos exigieron a César la libertad de Ptolomeo, a lo que gustosamente cedió convencido de que la juventud e inexperiencia militar del soberano más bien perjudicaría a sus enemigos, como así fue. Por lo que Ganímedes fue destituido y su puesto ocupado por el rey. Gracias a la llegada de los refuerzos y a la incompetencia de Ptolomeo, César puso en fuga a los egipcios, empujándolos Nilo arriba, donde centenares de ellos murieron ahogados. Ptolomeo XIII estaba entre los muertos, en el fango: había tratado de huir en una barcaza demasiado cargada que terminó zozobrando.
La coraza de oro que llevaba, por la que fue reconocido, fue la prueba que blandió César ante el pueblo que lloraba vestido de luto. Cleopatra recuperó el trono una vez más (47 a. C.). Pero tenía que haber un rey y, para poder seguir gobernando, se casó con otro de sus hermanos, Ptolomeo XIV Filópator II. Pero el nuevo faraón solo tenía 10 años, y Cleopatra se encontró de nuevo con las riendas del poder en sus manos. Arsinoe, prisionera, fue enviada a Roma, donde desfiló cargada de cadenas en el festejo de las últimas victorias militares de Julio César.
Bajorrelieve en el Templo de Dendera de Cleopatra VII y de su hijo Cesarión, fruto de la relación con Julio César.
Julio César y Cleopatra pasaron juntos varios meses en Egipto y fruto de su relación nacería, el 23 de junio de 47 a. C., Ptolomeo XV, más conocido como Cesarión, el apodo que le dieron los alejandrinos. Luego partió a combatir (y derrotar) a Farnaces del Ponto (47) y a doblegar con éxito la resistencia de los optimates en Tapso (febrero de 46 a. C.) y Munda (marzo de 45 a. C.), al tiempo que efectuaba en Roma diversas reformas políticas que le atañían tanto a él personalmente como al Imperio en general. Además de instaurar una monarquía romana, entre los objetivos finales de César probablemente se encontrara el de agrupar, mediante su matrimonio con Cleopatra, a los Estados romano y egipcio, dando así como resultado la unidad política de todo el mundo mediterráneo.











La influencia egipcia durante estos años de Julio César en Roma también se reflejó en la administración, la sociedad, la cultura e incluso la religión. Cabe citar, por ejemplo, la recaudación directa de los impuestos por el Estado (que evitaba los anteriores abusos de los publicanos); el inicio de la administración racional (y no la mera explotación) de las provincias; la adopción, con pequeñas correcciones, del calendario de Canopo (llamado desde entonces juliano); y la introducción del culto a Isis. La propia Cleopatra estuvo dos veces (46 y 45-44 a. C.) en Roma junto con Cesarión y viviendo como concubina en la villa de César. Nunca fue aceptada por el pueblo romano, que la miraba con desconfianza. Además, César desafió a la opinión pública y rindió homenaje oficial a la reina egipcia. Durante la segunda estancia Julio César fue víctima del asesinato (15 de marzo del 44) proyectado y ejecutado por un grupo de familias senatoriales republicanas que trataban de frustrar sus planes políticos. Cleopatra, que acababa de perder a su poderoso aliado, no pudo hacer otra cosa que abandonar la capital imperial y regresó con su hijo a Egipto.


Marco Antonio


A partir del año 43 a. C., tras su regreso a Egipto, Cleopatra, temiendo que su hermano-esposo Ptolomeo XIV, que ya contaba con 15 años de edad, quisiera tener más poder del que a ella le convenía, lo envenena y establece a Cesarión como su corregente a la edad de 4 años. El estado en que encontró a su reino fue muy desalentador. Sufría plagas y hambre. Los canales del Nilo habían sido descuidados durante sus dos años de ausencia y esto hizo que las cosechas fueran malas y las inundaciones no fueran bien aprovechadas.


Marco Antonio y Cleopatra, de Lawrence Alma-Tadema
Puerto con el desembarque de Cleopatra en Tarso (1642), de Claudio de Lorena, Museo del Louvre, París
















Marco Antonio era un general y político romano, amigo de Julio César, que había sido comandante jefe en su ejército. A raíz del asesinato de éste, persiguió a los culpables, Marco Bruto y Cayo Casio y además supo enfrentar al pueblo romano contra ellos y ganarse el apoyo y la inclinación de las gentes hacia él. Al surgir otros dos rivales, el 23 de noviembre de 43 a. C., la Lex Titia oficializaba el pacto entre los tres por un período de cinco años: acababa de crearse el Segundo Triunvirato, que reunía a Antonio, Octavio (heredero político designado por Julio César) y Lépido, antiguo jefe de la caballería de César que se pasó al lado de Antonio. Se desencadenó de esta manera una guerra civil entre los partidarios del triunvirato y los seguidores republicanos. Marco Antonio llamó en su ayuda a la reina Cleopatra, para que acudiera con sus naves a Tarso, en la actual Turquía, pero la reina no quería que Egipto entrara en una guerra civil de los romanos y tampoco se fiaba de él. Finalmente cedió a la reunión con la condición de que ésta se desarrollara en su propio barco, considerado donde fuere que estuviese anclado como suelo egipcio. Se encontraron en Tarso en el (41 a. C.). Aunque Egipto estaba al borde del colapso económico, Cleopatra navegó con los remos de plata, las velas púrpuras y todo el lujo al que estaba habituada, hasta se vistió como Afrodita, la diosa del amor. El encuentro duró cuatro días. El resultado de este viaje fue que ambos personajes se enamoraron, que Cleopatra convino en prestarle la ayuda económica que le pedía a cambio de que Antonio ejecutase a su hermana Arsinoe IV, a quien consideraba una continua amenaza, como así se hizo, y que Marco Antonio decidió quedarse en Egipto al lado de Cleopatra. La pareja pasó junta en Egipto el invierno de 41-40 a. C. disfrutando de los máximos lujos y fiestas continuas. Pero los asuntos de Roma llamaban al general y en el año 40 a. C. tuvo que regresar a la capital del Imperio. Allí cumplió con la promesa de casarse con Octavia, hermana de Cayo Julio César Octavio Augusto, el futuro primer emperador de Roma y sobrino nieto de Julio César. Octavio (que así se le llamaba entonces) era gran amigo de Marco Antonio, aunque con el tiempo y los acontecimientos, esta amistad se vio truncada.
Tras la marcha de Marco Antonio a Roma, Cleopatra dio a luz dos niños gemelos, Cleopatra Selene II y Alejandro Helios. No volvieron a encontrarse hasta cuatro años después. Él regresó a Egipto en otoño del 37 a. C., durante el curso de una campaña contra los partos, y contrajo matrimonio con Cleopatra (sin repudiar a Octavia). Marco Antonio cedió a su esposa Chipre, Fenicia y Creta, y Egipto volvió a tener una extensión similar a la de los tiempos de los primeros Ptolomeos. Tuvieron otro hijo (Ptolomeo Filadelfo), llevaron juntos una vida de lujo y derroche, y nombraron a sus vástagos herederos de varios Estados satélites como Armenia y Cirene (34 a. C.).
Cleopatra, por Giovanni Battista Tiepolo.
La relación entre Octavio y Marco Antonio había ido empeorando progresivamente y a partir del año 37 el primero ya consideraba al segundo un enemigo, contra el que empleó la propaganda ante el pueblo y el Senado de Roma, presentándole como un títere en manos de la reina de Egipto y en detrimento de los intereses de Roma. Frente a esta imagen negativa de un Marco Antonio indolente, dado a los placeres mundanos en la porción más rica del Imperio y sometido a la voluntad y caprichos de una soberana extranjera, Octavio contraponía la suya: el gobernante sacrificado y trabajador que trataba de superar las circunstancias adversas con esfuerzo y determinación. Virtudes éstas muy apreciadas por el pueblo romano y que él supo difundir hábilmente para crear un estado de opinión favorable a sus propósitos, al tiempo que aumentaba el odio a Cleopatra y la indignación por el comportamiento de Antonio.
Al terminar la vigencia del triunvirato, que en el 38 a. C. habían renovado por cinco años más, esto es hasta el 33 a. C., los dos rivales se lanzaron acusaciones mutuas en el Senado. Marco Antonio repudió a Octavia. Octavio violó y expuso el testamento secreto que aquel había depositado en el templo de las vestales, corroborando así sus argumentos. Se supo por el mencionado documento que además de haber otorgado posesiones romanas a la reina egipcia, Antonio pretendía trasladar la capital de Roma a Alejandría y fundar allá una nueva dinastía. A ello se añadieron después multitud de graves acusaciones (desde el punto de vista romano) hacia Cleopatra de diversa índole (brujería, incesto, lujuria, adoración de ídolos animales, etc.). Todo esto, pero en especial lo primero, acabó propiciando la definitiva hostilidad de la opinión pública hacia Marco Antonio y su esposa. Y más importante aún, su destitución como triunviro y la declaración de guerra a Egipto (32 a. C.) por parte del Senado.
El ejército de Marco Antonio (tanto terrestre como marítimo), aunque menos disciplinado y entrenado que el de Octavio, era más numeroso. Sin embargo, en la decisiva batalla naval de Accio (2 de septiembre del 31 a. C.), los más maniobrables barcos del general Agripa consiguieron situarse frente a la flotilla de Cleopatra. Ésta huyó entonces presa del pánico, y al darse cuenta Antonio fue detrás de ella abandonando a sus hombres, que al final perdieron la batalla. Esto decantaba la victoria final hacia el bando de Octavio, quien el 30 de julio del año 30 a. C. entraba con facilidad en Alejandría. A continuación, Marco Antonio, engañado por un falso informe sobre la muerte de Cleopatra, se suicidó dejándose caer sobre su propia espada.


Muerte de Cleopatra

La muerte de Cleopatra, por Reginald Arthur.











Los planes de Octavio eran tomar a la reina como prisionera y exhibirla en Roma durante la tradicional ceremonia conocida como Triunfo, simbolizando con ello la superioridad y la victoria sobre la humillada enemiga a la que el pueblo de Roma tanto odiaba. Esto aumentaría más si cabe su respaldo popular e impulsaría decisivamente sus aspiraciones políticas.
Cleopatra se percató del final que la esperaba tras entrevistarse con Octavio, un hombre frío y calculador que a diferencia de César y Antonio no podría seducir o sugestionar de ningún modo. Viendo, pues, su futuro como esclava, tal vez en el reino del que había sido soberana (convertido ahora en la provincia romana de Egipto), Cleopatra eligió morir y tomó la decisión de suicidarse. Según la versión más extendida, pidió a sus criadas Iras y Charmion que le trajeran una cesta con frutas y que metieran dentro una cobra egipcia, responsable de su muerte, a finales de agosto del año 30 a. C. Otras versiones relatan que se quitó la vida al conocer el suicidio de su esposo. Antes de fallecer escribió una misiva a Octavio en la que le comunicaba su deseo de ser enterrada junto a Marco Antonio, y así se hizo. Se desconoce el lugar de su sepultura. Zahi Hawass la ubica en Taposiris Magna, a 30 km de Alejandría, aunque las excavaciones realizadas en junio de 2008 descartaron esta hipótesis.


Los hijos de Cleopatra

Tetradracma de Cleopatra VII, acuñado en Siria.














Después de la batalla de Accio y temiendo lo peor, Cleopatra mandó a su hijo Cesarión lejos de Egipto hacia el sur, con una pequeña fortuna para poder defenderse de sus posibles enemigos, pero fue traicionado por su profesor particular, Rhodon, que lo convenció de que, si regresaba a Alejandría, Octavio le respetaría la vida, pero fue asesinado por orden de este último.
Después de la muerte de Cleopatra, sus otros hijos fueron llevados a Roma y criados por la esposa de Marco Antonio, Octavia (hermana de Octaviano, que después se convertiría en el emperador Augusto).
Cleopatra Selene se casó con el rey Juba II de Mauritania con quien tuvo un hijo al que llamaron Ptolomeo, que heredó el reino de su padre en el año 23 a. C.. Diecisiete años más tarde el emperador Calígula lo mandó matar para anexionarse el reino. De Alejandro Helios y Ptolomeo Filadelfo no se sabe bien su paradero, pero se cree que murieron en Roma entre 25 y 20 a. C., aunque también se afirma que se fueron a vivir a Mauritania junto con su hermana.


Cleopatra en el arte y la literatura

Cleopatra en las Terrazas de Philae, de Frederick Arthur Bridgman.












Su vida y su trágica muerte, así como sus amores con los dos personajes romanos, Julio César y Marco Antonio, han servido de inspiración en todas las épocas a literatos, pintores, escultores y cineastas. En total, entre los años 1540 y 1905 se han escrito 200 obras de teatro, cinco óperas y cinco ballets. Las obras literarias más famosas son Cleopatra y Marco Antonio (1606), de William Shakespeare, Todo por amor (1678), del autor teatral inglés John Dryden y César y Cleopatra (1901) de George Bernard Shaw. Incluso uno de los cómics del popular Asterix el galo estaba dedicado a ella: Asterix y Cleopatra.
Han realizado pinturas y esculturas sobre ella artistas como Giambattista Tiepolo y Jean-Baptiste Regnault. Los cineastas Méliès, Joseph L. Mankiewicz y Cecil B. DeMille le han dedicado películas. De Mille rodó su versión con Claudette Colbert en 1934, y Mankiewicz rodó en 1963 la famosa y polémica superproducción Cleopatra, protagonizada por Elizabeth Taylor y con Richard Burton en el papel de Marco Antonio. También en 1972, Charlton Heston dirigió y protagonizó Marco Antonio y Cleopatra. Otra película más moderna, y menos ambiciosa, fue protagonizada por la actriz chilena Leonor Varela.
En 2001, el Museo Británico dedicó una exposición a Cleopatra y hubo un interesante debate sobre su belleza. Según las informaciones más fiables, el atractivo de esta reina radicaba en su cultura, cuidada presencia y modales seductores, con una voz muy agradable, y no en su belleza. Sus rasgos faciales eran más bien imperfectos, con una prominente nariz.


dijous, 29 de juny del 2017

STAR EN EL MUDO, STAR EN EL SONORO ...


Gloria Swanson (Chicago, 27 de marzo de 1899-Nueva York, 4 de abril de 1983) fue una actriz de cine y productora estadounidense, ganadora de un Globo de Oro y candidata al premio Óscar en tres ocasiones.
En la década de 1920 brilló como una de las principales estrellas del cine mudo, colaborando con figuras como Rodolfo Valentino, Cecil B. DeMille y Erich Von Stroheim, y fue una de las actrices más glamurosas y polémicas por sus extravagantes lujos y agitada vida amorosa; a lo largo de su vida sumó seis matrimonios y varios romances muy comentados por la prensa. En pocos años rodó más de veinte filmes y en 1929 fue nominada en la primera edición de los premios Oscar por La frágil voluntad (Sadie Thompson). En su etapa de apogeo con la compañía Paramount gozó de un salario anual de un millón de dólares, suma colosal para la época; pero la irrupción del cine sonoro la llevó a perder súbitamente el favor del público, como ocurrió a casi todas las estrellas del momento. Se retiró del cine a los 35 años de edad, aunque siguió trabajando en radio y televisión, y a edad madura reapareció triunfalmente en la gran pantalla con Sunset Boulevard (1950) de Billy Wilder.

Biografía

En 1918.






















Su nombre completo era Gloria Josephine Mae Svensson y era hija de un soldado de ascendencia sueca. Debido a los sucesivos destinos de su padre, su infancia transcurrió en Puerto Rico (donde aprendió a hablar español), Chicago y Florida. Desde muy joven se sintió atraída por el mundo de la interpretación, y a los 15 años de edad debutó como extraen unos pequeños estudios de Chicago: Essanay. Tras realizar varios trabajos como extra, en los que coincidió con un joven Charles Chaplin, decidió dedicarse de lleno al cine. Poco después sus padres se separaron, y ella se mudó con su madre a California.



Estrella del cine mudo

Antes de abandonar Chicago, Gloria Swanson colaboró con Chaplin en dos filmes, donde interpretó papeles menores: The Meal Ticket y His New Job; en el segundo Chaplin trabajó ya como protagonista y director. Instalada en California, a partir de 1916 Swanson rodó diversas comedias junto a Bobby Vernon, producidas por los estudios Keystonne, hasta que en 1919 firmó un contrato con la Paramount gracias a la mediación del director Cecil B. DeMille. Aquello fue el inicio de su fulgurante ascenso.
Gloria Swanson en la portada de El Gráfico, 1921



















Arropada y venerada por DeMille, con quien rodó varios filmes hechos a su medida, Gloria Swanson dejó de ser una ingenua actriz de comedias para convertirse en una heroína de argumentos románticos y provocativos, con los que forjó una imagen de mujer fatal que parecía coincidir con su colorida vida privada, marcada por matrimonios fugaces y costumbres ostentosas. Antes de cumplir los 25 años, ya se había casado y divorciado dos veces. Contrajo su primer matrimonio con apenas 17 años, con el actor Wallace Beery, quien la maltrataba: la violó en la noche de bodas, y cuando ella quedó embarazada, la engañó con un brebaje que le provocó el aborto. Se divorciaron en 1919 y en pocos meses Swanson se casó con Herbert K. Somborn, presidente de la productora Equity Pictures. Tuvieron una hija, Gloria, pero se divorciaron en enero de 1925 tras un sonado proceso judicial en el que Somborn acusó a la actriz de haber cometido adulterio con 13 hombres, entre ellos Cecil B. DeMille y Rodolfo Valentino.
A pesar de su baja estatura (1,55 m.) Swanson llenaba la pantalla con sus rasgos felinos y sus sofisticados atuendos, con profusión de sedas, pieles, joyas, plumas y demás accesorios. En la película Male and Female (1919) posó junto a un león, causando sensación. Se convirtió en un icono de la moda, y su vida privada era seguida ávidamente por la prensa.
En 1921 Gloria Swanson empezó a colaborar con otro director en ascenso, Sam Wood, quien la dirigió junto a Rodolfo Valentino en Beyond the Rocks. Este filme se dio por desaparecido durante décadas, pero por suerte se recuperó una copia en Holanda en 2004, y ahora está disponible en formato DVD.
En 1925 Swanson protagonizó la coproducción de época Madame Sans-Gêne, de Léonce Perret, cuyo rodaje se desarrolló en Francia, en palacios y jardines de valor histórico, lo cual era una novedad (y un alarde de medios) pues el cine mudo se grababa casi totalmente en platós con decorados sencillos. Swanson permaneció cuatro meses en Francia y allí conoció al que sería su tercer esposo, el marqués Henri de La Falaise, contratado como su intérprete. El marqués tenía vínculos familiares con los Hennessy, famosos productores de coñac, pero carecía de fortuna y para subsistir aceptaba empleos de poca relevancia. A pesar de la modesta economía de su nuevo marido, Gloria Swanson regresó a Estados Unidos a lo grande, con el apodo de «la marquesa»; y de hecho fue la primera estrella de cine que emparentaba con la nobleza europea (le seguiría Grace Kelly). La recibieron miles de admiradores con bulliciosos desfiles en las calles de Nueva York y Los Angeles.
Para la Paramount, Gloria Swanson era su principal figura, garantía de éxito en taquilla. Tenía una legión de fans de los que -se cuenta- recibía 10.000 cartas a la semana. Para retenerla en exclusiva según el star system entonces vigente, la compañía satisfacía todos sus caprichos, le permitía elegir vestuario y colaboradores, y le otorgó un contrato con un sueldo anual de un millón de dólares, cifra formidable en la época. Swanson derrochaba el dinero con ostentosos lujos, que incluían un desmesurado palacio de estilo italiano. Pero no estaba satisfecha: aspiraba a un mayor poder e independencia creativa, y en 1927 decidió romper su contrato para crear una empresa a su nombre que colaboraría con la United Artists. A partir de entonces, ella decidiría qué filmes rodar, cuándo y con quién.
Su primera producción independiente fue The Love of Sunya, filme sobre una mujer con poderes de adivina que sufrió múltiples contratiempos durante el rodaje en Nueva York: Swanson quiso ejercer también como productora y la tarea la desbordó, y por otro lado las secuencias fantásticas con efectos ópticos resultaban difíciles de rodar. La diva se temió un resultado muy malo o apenas mediocre, pero finalmente la película tuvo una aceptable acogida comercial y de crítica, eludiendo un descalabro total; con todo, la recaudación a duras penas cubrió los gastos del rodaje y ello, para una estrella como Gloria Swanson, suponía un duro fracaso. Por consejo del ejecutivo Joseph M. Schenck, Swanson accedió a regresar a Hollywood para producir un filme más comercial; decidió rodar Sadie Thompson (La frágil voluntad), basado en un polémico argumento de W. Somerset Maugham sobre la relación entre una mujer perdida y un misionero en Samoa. Con Lionel Barrymore como coprotagonista, este filme dirigido por Raoul Walsh generó gran controversia y terminó siendo un éxito, dando a Swanson una nominación al Oscar (premio instaurado ese año), y recaudando un millón de dólares solo en Estados Unidos.






Romance con un Kennedy

En 1930 Swanson se divorció del marqués de La Falaise, tras casi tres años de nula convivencia en los que la actriz fue amante de Joseph P. Kennedy, padre del futuro presidente de Estados Unidos John F. Kennedy. Joseph tenía gran poder en la industria del cine, pues gestionaba la compañía RKO Pictures y además apoyaba financieramente a otros estudios. Se rumoreaba de él que para proseguir su romance con Swanson alejó a su marido enviándole a París como representante de la firma Pathé.
El idilio de Swanson con Joseph P. Kennedy ayudó a la actriz a convertirse en uno de los personajes más poderosos de la industria cinematográfica del momento. Gracias a él, Gloria Swanson pudo emanciparse de la Paramount, fundar una empresa propia y asegurarse la financiación para dos de sus más ambiciosos filmes, Queen Kelly (La reina Kelly) y The Trespasser (La intrusa), que se saldaron con resultados muy dispares.
Queen Kelly, dirigido por Erich Von Stroheim y rodado en Europa y África, fue un total desastre: Von Stroheim fue despedido, a Swanson no le gustaban las escenas rodadas en África, el presupuesto se disparó... Era un filme abocado a quedar inconcluso y Kennedy no estaba muy interesado en solventar la situación, pues prefería centrarse en su carrera política. Finalmente la película se rehízo solo con las escenas rodadas en Europa, y se estrenó; pero no en Estados Unidos.
The Trespasser fue el primer filme sonoro de Swanson (si bien se distribuyó igualmente en versión muda) y obtuvo resultados mucho mejores: proporcionó a la diva otra nominación al Oscar, y fue un éxito comercial, él único que ella alcanzó en la era sonora junto con Sunset Boulevard.

Fracasos, retirada del cine y otros negocios

La llegada del cine sonoro produjo una crisis total en la carrera de casi todas las grandes estrellas del cine mudo, incluyendo a Gloria Swanson, quien decidió retirarse de la interpretación con apenas 35 años de edad tras varios fracasos comerciales.
En marzo de 1929 Swanson y otros actores (Mary Pickford, Dolores del Río, Charles Chaplin...) habían participado en un programa de radio, donde la audiencia pudo conocer sus voces; las estrellas confiaban en que podrían adaptarse al nuevo cine sonoro que se empezaba a producir. Pero varias de ellas, de origen extranjero, tenían un acento muy marcado o no dominaban el inglés, y en general el público perdió el interés por unos ídolos cuya gestualidad teatral, propia de la mímica, resultaba artificiosa en escenas con sonido. En los cinco años siguientes Swanson rodó varios filmes sonoros, como What a Widow!, Indiscreet y Music in the Air (1934). Todos fracasaron en taquilla, si bien su trabajo en Music in the Air tendría consecuencias 15 años después: gracias a esta película Billy Wilder la tuvo en mente cuando buscaba a la actriz protagonista para Sunset Boulevard.
En 1931, distanciada ya de Joseph P. Kennedy, Gloria Swanson contrajo cuartas nupcias, en esta ocasión con Michael Farmer. Tendría que repetir la boda en pocos meses, ya que su divorcio con el marqués de La Falaise no se había terminado de formalizar. La actriz y Farmer tuvieron una hija, Michelle, en 1932, pero la pareja se divorció apenas dos años después, tras un sonado romance de Swanson con el actor británico Herbert Marshall. Estos mantuvieron su relación durante tres años, hasta que Swanson decidió romper porque Marshall no quería divorciarse de su esposa. Para entonces, Swanson había sumado su tercer hijo, este adoptado: Sonny.
En 1938, ajena ya al mundo del cine, Gloria Swanson se mudó a Nueva York y fundó una pequeña empresa de patentes llamada Multiprises, que la mantuvo ocupada durante los años de la Segunda Guerra Mundial. Este negocio tuvo el objetivo de atraer a científicos e investigadores judíos, perseguidos en Europa. Gracias a la iniciativa de Swanson, muchos de ellos salvaron la vida, y varios de sus inventos se aplicaron en el ámbito industrial.
Tras ocho años de retiro, Gloria Swanson volvió fugazmente a los platós en 1941 para rodar la comedia Father Takes a Wife; fue otro fracaso comercial, con pérdidas estimadas en 108 000 dólares.


Reaparición: Sunset Boulevard

En una escena en Sunset Boulevard, 1950.













El regreso triunfal de Gloria Swanson a la gran pantalla se produjo gracias a Sunset Boulevard (El crepúsculo de los dioses) de Billy Wilder (1950).
Swanson llevaba varios años retirada del cine, aunque seguía activa en un programa de televisión, The Gloria Swanson Hour. Reaccionó positivamente cuando le ofrecieron el papel, pero se enfadó cuando supo que Billy Wilder quería hacerle una prueba de casting, tal como se hacía con los actores jóvenes. La veterana actriz recalcó su pasado como estrella de la Paramount, y solo accedió a la prueba por consejo del director George Cukor, quien la había recomendado a Wilder. Cukor dijo a la actriz unas palabras premonitorias: «Si te piden hacer diez pruebas, tú las haces; y si no, yo mismo te pegaré un tiro. En el futuro te recordarán por este papel».
Swanson rodó Sunset Boulevard en contra de la opinión de otras estrellas del cine mudo, como Mary Pickford y Mae Murray, que criticaron el argumento por considerar que daba una imagen negativa de su trabajo. Pero la película terminó siendo un formidable éxito: fue nominada a nueve premios Oscar (de los que ganó tres) y la revista Time publicó que «en Sunset Boulevard, lo peor de Hollywood es mostrado por lo mejor de Hollywood». Se cuenta que en un pase privado de la película previo a su estreno, Barbara Stanwyck se inclinó ante Swanson a besarle el bajo del vestido en señal de veneración, impresionada por su trabajo.
La interpretación de Norma Desmond le valió a Gloria Swanson un Globo de Oro y su tercera nominación al premio Óscar a la mejor actriz; pero la estatuilla no fue para ella ni para Bette Davis (nominada por Eva al desnudo), sino para Judy Holliday por Nacida ayer.


Últimos años


Nuevamente de actualidad gracias a Sunset Boulevard, Gloria Swanson acudió a la primera edición del Festival de San Sebastián (donde coincidió con Lola Flores) y le ofrecieron más papeles, si bien en producciones con más presupuesto que talento como Mi hijo Nerón (1956; con Alberto Sordi y una joven Brigitte Bardot), la película de catástrofe Aeropuerto 75 y el telefilme Killer Bees (Las abejas asesinas; 1977).
También participó en varias obras teatrales de Broadway con otros veteranos como José Ferrer y David Niven, y en 1964 tuvo un papel en un episodio de la teleserie Burke's Law, por lo que fue nominada a un Globo de Oro. Además hizo apariciones en varios shows de televisión como los de Carol Burnett y Johnny Carson. A lo largo de su vida tocó otros ámbitos como el diseño de moda, la cosmética con productos naturales y consejos dietéticos (fue seguidora de la macrobiótica). En su vejez se entretenía produciendo pinturas y esculturas.
Interpretando a Norma Desmond en Sunset Boulevard, Swanson decía en esta película: «Sin mí no existiría la Paramount», lo que probablemente fue real durante sus años de esplendor.
La actriz se casó otras dos veces más: en 1954 con William N. Davey, de quien se divorció apenas un año después; y tras 30 años de soltería se casó en 1976 con el escritor William Duffy, coautor del libro de memorias de Billie Holiday. La pareja siguió casada hasta que Swanson murió, en Nueva York víctima de un ataque al corazón a los 84 años de edad.
La actriz publicó en 1980 un jugoso libro autobiográfico de 520 páginas, Swanson on Swanson, donde desveló detalles llamativos de su vida privada. Fue un éxito de ventas y se tradujo a varios idiomas.





Filmografía

  • At The End of a Perfect Day (bit) (1915)
  • The Ambition of the Baron (bit) (1915)
  • His New Job (uncredited) (1915)
  • The Fable of Elvira and Farina and the Meal Ticket (1915)
  • Sweedie Goes To College (1915)
  • The Romance of an American Duchess (1915)
  • The Broken Pledge (1915)
  • A Dash of Courage (1916)
  • Hearts and Sparks (1916)
  • A Social Club (1916)
  • The Danger Girl (1916)
  • Love on Skates (1916)
  • Haystacks and Steeples (1916)
  • The Nick of Time Baby (1916)
  • Teddy at the Throttle (1916)
  • Baseball Madness (1916)
  • Dangers of a Bride (1917)
  • The Sultan's Wife (1917)
  • A Pullman Bride (1917)
  • You Can't Believe Everything (1918)
  • Society For Sale (1918)
  • Her Decision (1918)
  • Every Woman's Husband (1918)
  • Shifting Sands (1918)
  • Station Content (1918)
  • The Secret Code (1918)
  • Wife or Country (1918)
  • Don't Change Your Husband (1919)
  • For Better, For Worse (1919)
  • Male and Female (1919)
  • Why Change Your Wife? (1920)
  • Something To Think About (1920)
  • The Great Moment (1921)
  • The Affairs of Anatol (1921)
  • Under The Lash (1921)
  • Don't Tell Everything (1921)
  • Her Husband's Trademark (1922)
  • Beyond The Rocks (1922)
  • Her Gilded Cage (1922)
  • The Impossible Mrs. Bellew (1922)
  • My American Wife (1922)
  • Hollywood (cameo) (1923)
  • Prodigal Daughters (1923)
  • Bluebeard's Eighth Wife (1923)
  • Zaza (1923)
  • The Humming Bird (1924)
  • A Society Scandal (1924)
  • Manhandled (1924)
  • Her Love Story (1924)
  • Wages of Virtue (1924)
  • Madame Sans-Gene (1925)
  • The Coast of Folly (1925)
  • Stage Struck (1925)
  • Umtamed Lady (1926)
  • Fine Manners (1926)
  • The Love of Sunya (1927)
  • Sadie Thompson (1928)
  • Queen Kelly (1929)
  • The Trespasser (1929)
  • What a Widow! (1930)
  • Indiscreet (1931)
  • Tonight or Never (1931)
  • Perfect Understanding (1933)
  • Music In The Air (1934)
  • Father Takes a Wife (1941)
  • Sunset Boulevard (1950)
  • Three For Bedroom C (1952)
  • Nero's Mistress (1956)
  • Killer Bees (1974)
  • Aeropuerto 75 (1974)





Nominaciones a los Óscar

  • La frágil voluntad (Sadie Thompson) (1929)
  • La intrusa (The Trespasser) (1930)
  • El crepúsculo de los dioses (Sunset Boulevard) (1951)